#MedioAmbiente #Boyacá #Saboyá
𝐒𝐚𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐧 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐚́𝐬 𝐝𝐞 𝟏𝟎𝟎 𝐦𝐢𝐥𝐥𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐬𝐨𝐬 𝐚 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐬𝐚𝐛𝐥𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐬𝐚𝐜𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐟𝐫𝐚𝐢𝐥𝐞𝐣𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐩𝐚́𝐫𝐚𝐦𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐨𝐲𝐚𝐜𝐚́
𝐿𝑎 𝑎𝑢𝑡𝑜𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑎𝑚𝑏𝑖𝑒𝑛𝑡𝑎𝑙 𝑖𝑚𝑝𝑢𝑠𝑜 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑢𝑙𝑡𝑎 𝑒𝑐𝑜𝑛𝑜́𝑚𝑖𝑐𝑎 𝑦 𝑙𝑎 𝑜𝑏𝑙𝑖𝑔𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑠𝑡𝑎𝑢𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑒𝑐𝑜𝑠𝑖𝑠𝑡𝑒𝑚𝑎 𝑒𝑛 𝑆𝑎𝑏𝑜𝑦𝑎́, 𝑡𝑟𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛𝑓𝑖𝑟𝑚𝑎𝑟 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑠𝑡𝑟𝑢𝑐𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒 247 𝑝𝑙𝑎𝑛𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑓𝑟𝑎𝑖𝑙𝑒𝑗𝑜́𝑛 𝑦 𝑙𝑎 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑣𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒 25 ℎ𝑒𝑐𝑡𝑎́𝑟𝑒𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛 𝑚𝑎𝑞𝑢𝑖𝑛𝑎𝑟𝑖𝑎 𝑝𝑒𝑠𝑎𝑑𝑎 𝑒𝑛 𝑢𝑛𝑎 𝑧𝑜𝑛𝑎 𝑑𝑒 𝑟𝑒𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎 𝑓𝑜𝑟𝑒𝑠𝑡𝑎𝑙.
Una sanción superior a los 100 millones de pesos fue impuesta a dos particulares señalados como responsables de causar graves daños ambientales en la vereda Monte de Luz del municipio de Saboyá. La medida, proferida por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), responde a la afectación de suelos en el complejo Iguaque Merchán, un área protegida vital para la regulación hídrica de la provincia de Occidente y el departamento de Boyacá.
Los hechos que motivaron la decisión administrativa se centraron en el uso de maquinaria pesada para labores de arado y la remoción de cobertura vegetal nativa en una extensión aproximada de 25 hectáreas. Durante las inspecciones técnicas, los funcionarios de la entidad ambiental contabilizaron la pérdida de al menos 247 frailejones, plantas fundamentales para la captura de agua en la alta montaña, las cuales fueron removidas para dar paso a actividades agrícolas.
De acuerdo con el expediente, las intervenciones tenían como propósito el establecimiento de cultivos de papa en terrenos que forman parte de la Reserva Forestal Regional de los Páramos de Telecom y Merchán, la cual cuenta con protección legal desde 1999. El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, manifestó que la aplicación de esta multa se rige bajo la metodología de compensaciones ambientales implementada en 2025, la cual incrementó el rigor de las sanciones para quienes atenten contra estos ecosistemas estratégicos.
Además del pago monetario, la resolución establece una medida de restauración obligatoria para los implicados. Los sancionados deberán realizar la siembra de 550 árboles de especies nativas, entre las que se encuentran mano de oso, arrayán, aliso, mortiño, chilco, tuno, sietecueros y encenillo. Esta labor de reforestación incluye el compromiso de mantenimiento y cuidado de las plantas durante un periodo de tres años, bajo supervisión técnica para garantizar la recuperación de la cobertura vegetal mixta en el predio afectado.
𝐏𝐚𝐢𝐩𝐚 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨́ 𝐩𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐚𝐳𝐮𝐟𝐫𝐞 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐞 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐬𝐮𝐩𝐞𝐫𝐢𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐚𝐥 𝐥𝐢́𝐦𝐢𝐭𝐞 𝐥𝐞𝐠𝐚𝐥 𝐞𝐧 𝟐𝟎𝟐𝟓
Mientras los promedios anuales de calidad del aire en la jurisdicción de Corpoboyacá se mantienen dentro de la norma, el análisis detallado de los registros de 2025 revela episodios críticos de contaminación por dióxido de azufre (SO2) en el municipio de Paipa. A estas alarmas puntuales en el corredor industrial se suma un vacío de información persistente: Tunja, la capital del departamento, cumple otro año sin integrarse al sistema de monitoreo oficial, quedando fuera del mapa de vigilancia ambiental de la corporación.
El informe técnico IA-2025 expone que, si bien el promedio diario de SO2 en Paipa fue de 26.8 ug/m3 (microgramos por metro cúbico), se presentaron múltiples excedencias horarias que superaron ampliamente el máximo permitido de 100 ug/m3. El caso más crítico ocurrió el 20 de enero de 2025, cuando la estación detectó una concentración de 919 ug/m3 a las 8:00 a. m.. Otros episodios similares se repitieron a lo largo del año: en septiembre se reportaron picos de 724 ug/m3 y en diciembre registros de hasta 546 ug/m3.
𝐒𝐨𝐠𝐚𝐦𝐨𝐬𝐨 𝐲 𝐍𝐨𝐛𝐬𝐚: 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐩𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢́𝐜𝐮𝐥𝐚𝐬
En el Valle de Sogamoso, el monitoreo se centró en el material particulado, contaminante relacionado con la actividad fabril y el transporte de carga. La estación del SENA en Sogamoso reportó la mayor concentración anual de PM10 con 39 ug/m3, seguida por la estación de la UPTC con 31 ug/m3. Por su parte, en el municipio de Nobsa, la estación de Nazaret registró 25 ug/m3 y la de Bomberos 20 ug/m3. Aunque todos los puntos cumplen con el límite de 50 ug/m3, los datos confirman que el sector del SENA sigue siendo el punto con mayor carga de partículas en el aire.
Respecto al material particulado fino (PM2.5), el más peligroso para la salud por su capacidad de afectar el sistema respiratorio, la estación Recreo en Sogamoso marcó el nivel más alto con 13 ug/m3. Le siguen en el escalafón de mayor impacto las estaciones de Nobsa: la estación Bomberos con 12 ug/m3 y la estación Nazaret con 11 ug/m3. Estas cifras se sitúan por debajo del estándar nacional de 25 ug/m3, pero mantienen la tendencia de mayor concentración en las zonas urbanas frente a puntos rurales como El Volcán en Paipa, que apenas llegó a los 7 ug/m3.
𝐄𝐥 𝐯𝐚𝐜𝐢́𝐨 𝐝𝐞 𝐓𝐮𝐧𝐣𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥
Pese al despliegue técnico de ocho estaciones automáticas, el reporte confirma que la vigilancia se limita estrictamente a los municipios de Sogamoso, Nobsa y Paipa. La ausencia de estaciones en Tunja implica que la ciudad no cuenta con datos oficiales dentro de esta red para evaluar el impacto de su parque automotor o de las quemas periféricas, una carencia que contrasta con el robusto seguimiento que recibe el corredor industrial.
𝐄𝐬𝐭𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐧 𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬
El informe también evaluó el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono (O3). Los niveles de NO2 más altos se localizaron en la estación Recreo con un promedio de 13.5 ug/m3, lejos del límite de 60 ug/m3. En cuanto al ozono, la estación Bomberos en Nobsa registró la mayor concentración con 22 ug/m3 en promedio de ocho horas, cumpliendo con el tope de 100 ug/m3 establecido por la ley. Estos indicadores sugieren que, fuera de los picos críticos de azufre en Paipa, la atmósfera de los municipios monitoreados no presentó riesgos normativos adicionales durante el año evaluado.
𝐓𝐮𝐧𝐣𝐚 𝐫𝐞𝐝𝐮𝐜𝐞 𝐬𝐮 𝐡𝐮𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐫𝐛𝐨𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐚 𝐩𝐥𝐚𝐧𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐛𝐢𝐨𝐠𝐚́𝐬 𝐞𝐧 𝐏𝐢𝐫𝐠𝐮𝐚
El Parque Tecnológico y Ecológico de Pirgua, ubicado en la vereda del mismo nombre en la capital boyacense, puso en funcionamiento una planta de tratamiento de biogás de tecnología alemana diseñada para capturar y procesar las emisiones de metano. La infraestructura busca mitigar el impacto ambiental de los residuos sólidos de 109 municipios de la región, transformando un gas que contamina hasta 30 veces más que el CO2 en un proceso controlado que beneficia a más de un millón de habitantes.
Durante el acto de entrega técnica se explicó que el sistema opera actualmente con una eficiencia del 54% en la pureza del metano, lo que permitirá en el mediano plazo generar energía eléctrica o producir gas domiciliario para fortalecer las reservas energéticas locales. Esta innovación se suma al sistema de ósmosis inversa ya existente en el parque, el cual utiliza estándares similares a los aplicados por la NASA para transformar líquidos contaminados en agua limpia, consolidando una estrategia de economía circular en el tratamiento de lixiviados.
La puesta en marcha de esta planta representa una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero equivalente a retirar de circulación más de 14.000 vehículos en un año o a la capacidad de captura de carbono de aproximadamente 14.000 árboles. Según las especificaciones técnicas presentadas por la gerencia de Urbaser, el proyecto permite que los residuos dejen de ser un pasivo ambiental para convertirse en un recurso aprovechable, integrando soluciones de bioeconomía en la disposición final que anualmente suma más de 83.681 toneladas de desechos tratados.
Al evento asistió el Gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya, quien destacó la necesidad de estas inversiones para la competitividad del departamento y el cuidado de los ecosistemas estratégicos. El mandatario señaló que la región debe prepararse para un aumento poblacional significativo y, por ende, de residuos, instando a la articulación entre la academia y el sector privado. En este sentido, anunció la intención de proyectar el uso de combustibles derivados de residuos inorgánicos para sustituir el carbón en la industria cementera regional.
La operación técnica y social del parque cuenta con un fuerte componente de talento local, encabezado por profesionales egresados de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC). Durante la jornada se reconoció la labor de los más de 400 colaboradores que sostienen el servicio, resaltando que la empresa implementa políticas de bienestar como salas de lactancia y formación profesional interna. El impacto social se extiende a las comunidades vecinas, como el sector de El Retamo, a través de proyectos productivos de apiarios y fortalecimiento académico.
La gestión ambiental en Pirgua ha permitido además la recuperación de la fauna y flora local, evidenciada en el regreso de la abeja melífera a las celdas clausuradas y revegetalizadas. Con más de dos kilómetros de senderos ecológicos y la siembra de 4.395 árboles en el sitio, el parque se posiciona como un centro de ciencia y tecnología de puertas abiertas que ha recibido a más de 11.000 visitantes desde 2020. Con este hito, Tunja establece un modelo de gestión de residuos que prioriza la descarbonización y la sostenibilidad de cara a los retos climáticos del país.












